VÍSPERAS - 2° SEMANA DEL SALTERIO

VÍSPERAS - 2° SEMANA DEL SALTERIO

Ant 1. Eres el más bello de los hombres, en tus labios se derrama la gracia.


Me brota del corazón un poema bello

recito mis versos a un rey;

mi lengua es ágil pluma de escribano.


Eres el mas bello de los hombres,

en tus labios se derrama la gracia,

el Señor te bendice eternamente.


Cíñete al flanco la espada, valiente:

es tu gala y tu orgullo;

cabalga victorioso por la verdad y la justicia,

tu diestra te enseñe a realizar proezas.

Tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden,

se acobardan los enemigos del rey.


Tu trono, ioh Dios! , permanece para siempre;

cetro de rectitud es tu cetro real;

has amado la justicia y odiado la impiedad:

por eso el Señor, tu Dios, te ha ungido

con aceite de júbilo entre todos tus compañeros.


A mirra, áloe y acacia huelen tus vestidos,

desde los palacios de marfiles te deleitan las arpas.

Hijas de reyes salen a tu encuentro,

de pie a tu derecha está la reina

enjoyada con oro de Ofir.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


T. Eres el más bello de los hombres, en tus labios se derrama la gracia.


Ant 2. Llega el esposo, salid a recibirlo.


Escucha,hija,mira: inclina el oído,

olvida tu pueblo y la casa paterna:

prendado está el rey de tu belleza,

póstrate ante Él, que él es tu señor.

La ciudad de Tiro viene con regalos,

los pueblos más ricos buscan tu favor.


Ya entra la princesa bellísima,

vestida de perlas y brocado;

la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,

la siguen sus compañeras:

las traen entre alegría y algazara,

van entrando en el palacio real.


«A cambio de tus padres tendrás hijos,

que nombrarás príncipes por toda la tierra.»


Quiero hacer memorable tu nombre

por generaciones y generaciones,

y los pueblos te alabarán

por los siglos de los siglos.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, 

por los siglos de los siglos. Amén.


T. Llega el esposo, salid a recibirlo.


Ant 3. Dios proyectó hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza, cuando llegase el momento culminante.


Bendito sea Dios.

Padre de nuestro Señor Jesucristo,

que nos ha bendecido en la persona de Cristo

con toda clase de bienes espirituales y celestiales.


Él nos eligió en la persona de Cristo,

antes de crear el mundo,

para que fuésemos consagrados

e irreprochables ante Él por el amor.


Él nos ha destinado en la persona de Cristo,

por pura iniciativa suya,

a ser sus hijos,

para que la gloria de su gracia,

que tan generosamente nos ha concedido

en su querido hijo,

redunde en alabanza suya.


Por este Hijo, por su sangre,

hemos recibido la redención,

el perdón de los pecados.

El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia

ha sido un derroche para con nosotros,

dándonos a conocer el misterio de su voluntad.


Éste es el plan

que había proyectado realizar por Cristo

cuando llegase el momento culminante:

hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza,

las del cielo y las de la tierra.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


T. Dios proyectó hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza, cuando llegase el momento culminante.


Oración de los fieles.


Glorifiquemos a Cristo, constituido pontífice en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios y supliquémosle humildemente diciendo:

Salva a tu pueblo, Señor.


L. Tú que por medio de pastores santos y eximios has glorificado a tu Iglesia, haz que todos los cristianos resplandezcan por su virtud. OREMOS.


L. Tú que por la oración de los santos pastores, que a semejanza de Moisés oraban por el pueblo, perdonaste los pecados de tus fieles, purifica y santifica también ahora a la santa lglesia por la intercesión de los santos. OREMOS.


L. Tú que de entre los fieles elegiste a los santos pastores y, por tu Espíritu, los consagraste como ministros en bien de sus hermanos, llena también de tu Espíritu a todos los pastores del pueblo de Dios. OREMOS.


L. Tú que fuiste la heredad de los santos pastores, no permitas que ninguno de los que fueron adquiridos por tu sangre viva alejado de ti. OREMOS.


L. Tú que por medio de los pastores de la Iglesia das la vida eterna a tus ovejas para que nadie las arrebate de tu mano, salva a los difuntos, por quienes entregaste tu vida. OREMOS.


CÁNTICO EVANGÉLICO


Ant. Proclama mi alma tu grandeza, Dios mío.


Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador,

porque ha mirada la humillación de su esclava.


Desde ahora me felicitarán todas la generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.


Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.


Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de su Misericordia

como lo había prometido a nuestros padres

en favor de Abraham y su descendencia por siempre.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


T. Proclama mi alma tu grandeza, Dios mío.