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Jueves 17 - San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia.

Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Corinto Hermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles. Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.  Les he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura. Se apareció a Cefas y después a los Doce. Luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive aún, y algunos han muerto. Además, se apareció a Santiago y a todos los Apóstoles. Por último, se me apareció también a mí, que soy como el fruto de un aborto.  Porque yo soy el último de los Apóstoles, y ni siquiera merezco ser llamado Apóstol, ya que he perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no fue estéri...

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Jesús, que sientes compasión al ver la multitud que está como ovejas sin pastor, suscita en nuestra Iglesia una nueva primavera de vocaciones. Te pedimos que envíes: Sacerdotes según tu corazón que nos alimenten con el Pan de tu Palabra y en la mesa de Tu Cuerpo y de Tú Sangre; Consagrados que, por su santidad, sean testigos de Tu Reino: Laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su vida y su palabra. Buen Pastor, fortalece a los que elegiste y ayúdalos a crecer en el amor y santidad para responder plenamente a tu llamada. María, Madre de las vocaciones, ruega por nosotros. Amén.

Miércoles 16 - Santos Cornelio y Cipriano, mártires

Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Corinto    Hermanos:  Aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía.  Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.  El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo ...

Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás presente en Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi corazón. Pero ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven espiritualmente a mi vida. (Hacer un breve silencio) Porque tu amor es misericordioso, creo que ya estás espiritualmente presente, te abrazo y me uno a Ti. Señor no permitas que jamás me aparte de Ti . Amén.

Novena perpetua a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Oración de San Bernardo Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno de cuantos han acudido a tu protección, e implorando tu asistencia, haya sido abandonado de Ti. Animados por esta confianza, también nosotros acudimos hoy a Ti, ¡oh, Virgen, Reina de las Vírgenes!, y aunque gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, nos atrevemos a llegar a tu presencia soberana. No desprecies nuestras súplicas, ¡oh, Madre de Dios!, antes bien, dígnate atenderlas, y favorablemente escucharlas. Amén. Acto de fe en la Inmaculada Concepción de María ¡Santísima Virgen! Nosotros creemos y confesamos tu Santa e Inmaculada Concepción, sin mancha alguna de pecado. ¡Oh, Purísima Virgen María!, por tu Inmaculada Concepción, y porque eres Madre de Dios, alcánzanos de tu amado Hijo Jesús la humildad, la caridad, una gran pureza de corazón, de cuerpo y de espíritu, la santa perseverancia en el bien, el don de oración, una santa vida y una dichosa muerte. Amén. Consagración ...

ORACIÓN DE LA COMUNIDAD

Gloriosa reina Santa Adela, por la gran caridad que tuviste con los pobres, y que no dudaste en practicar a pesar de los muchos obstáculos que se cruzaban en tu camino, poniendo siempre toda tu confianza en Dios: ayúdanos a conservar viva en nuestras almas esa ardiente llama, para saber socorrer a los necesitados, perdonar a los que nos ofenden, amar a los que nos persiguen y maldicen y cumplir en todo momento con el mandato que Cristo nos dejó: “Ámense los unos a los otros como Yo los he amado”.  Amén.