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Viernes 5 - San Bonifacio, obispo y mártir

Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo Querido hermano: Tú has seguido de cerca mi enseñanza, mi modo de vida y mis proyectos, mi fe, mi paciencia, mi amor y mi constancia, así como también las persecuciones y sufrimientos que debí soportar en Antioquía, Iconio y Listra. ¡Qué persecuciones no he tenido que padecer! Pero de todas me libró el Señor. Por lo demás, los que quieran ser fieles a Dios en Cristo Jesús, tendrán que sufrir persecución. Los pecadores y los impostores, en cambio, irán de mal en peor, y engañando a los demás, se engañarán a si mismos.  Pero tú permanece fiel a la doctrina que recibiste y de la que estás plenamente convencido: tú sabes de quiénes la has recibido. Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, para corregir y para educar en la justicia, a fin...

ORACIÓN DE OFRECIMIENTO

Padre bueno, sé que estás conmigo Aquí estoy en este nuevo día. Pon una vez más mi corazón junto al Corazón de tu Hijo Jesús, que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía. Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y su apóstol, disponible a su misión. Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas, mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo, en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración. Con María, te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por las intenciones de oración del Papa para este mes.

Jueves 4

Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo Querido hijo:  Acuérdate de Jesucristo, que resucitó de entre los muertos y es descendiente de David. Esta es la Buena Noticia que yo predico, por la cual sufro y estoy encadenado como un malhechor. Pero la Palabra de Dios no está encadenada. Por eso soporto estas pruebas por amor a los elegidos, a fin de que ellos también alcancen la salvación que está en Cristo Jesús y participen de la gloria eterna.  Esta doctrina es digna de fe: Si hemos muerto con Él, viviremos con Él. Si somos constantes, reinaremos con Él. Si renegamos de Él, Él también renegará de nosotros. Si somos infieles, Él es fiel, porque no puede renegar de sí mismo.  No dejes de enseñar estas cosas, ni de exhortar delante de Dios a que se eviten las discusiones inútiles, que sólo sirven para perdición de quienes las escuchan. Esfuérzate en ser digno de la aprobación de Dios, presentándote ante Él como un obrero que no tienen de qué avergonzarse y ...

Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás presente en Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi corazón. Pero ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven espiritualmente a mi vida. (Hacer un breve silencio) Porque tu amor es misericordioso, creo que ya estás espiritualmente presente, te abrazo y me uno a Ti. Señor no permitas que jamás me aparte de Ti . Amén.

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Jesús, que sientes compasión al ver la multitud que está como ovejas sin pastor, suscita en nuestra Iglesia una nueva primavera de vocaciones. Te pedimos que envíes: Sacerdotes según tu corazón que nos alimenten con el Pan de tu Palabra y en la mesa de Tu Cuerpo y de Tú Sangre; Consagrados que, por su santidad, sean testigos de Tu Reino: Laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su vida y su palabra. Buen Pastor, fortalece a los que elegiste y ayúdalos a crecer en el amor y santidad para responder plenamente a tu llamada. María, Madre de las vocaciones, ruega por nosotros. Amén.

Novena perpetua a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Oración de San Bernardo Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno de cuantos han acudido a tu protección, e implorando tu asistencia, haya sido abandonado de Ti. Animados por esta confianza, también nosotros acudimos hoy a Ti, ¡oh, Virgen, Reina de las Vírgenes!, y aunque gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, nos atrevemos a llegar a tu presencia soberana. No desprecies nuestras súplicas, ¡oh, Madre de Dios!, antes bien, dígnate atenderlas, y favorablemente escucharlas. Amén. Acto de fe en la Inmaculada Concepción de María ¡Santísima Virgen! Nosotros creemos y confesamos tu Santa e Inmaculada Concepción, sin mancha alguna de pecado. ¡Oh, Purísima Virgen María!, por tu Inmaculada Concepción, y porque eres Madre de Dios, alcánzanos de tu amado Hijo Jesús la humildad, la caridad, una gran pureza de corazón, de cuerpo y de espíritu, la santa perseverancia en el bien, el don de oración, una santa vida y una dichosa muerte. Amén. Consagración ...